dijous, 18 d’octubre de 2012

¿Prisioneros o esclavos?


¿En qué quedamos? al fin y al cabo es lo mismo. Y ahora vais a ver porqué. Porque sí, eso. Exactamente, eso. Quieren ser libres, esclavos o prisioneros. Pero ¿de qué? Ahora lo explico.
 

Esclavo rebelde, El Louvre.


Esclavo muriente, El Louvre.



Rianse Vdes de la cursilada de nombre de estos esclavos - ¿esclavos? -.


“Michelangelo se asustó delante de lo que iba tomando forma delante de sus ojos y pensó que el camino de la perfección no podia ser recorido por un hombre sólo. Dejó para a historia intencionadamente la consumación de Il Prigioni porque lo que estaba creando lo destruía a él absolutamente : estaba dando forma humana al concepto de lo femenino.

Ese concepto que dió lugar al mito de la Virgen María y las demás vírgenes mediterràneas antiguas. Ese mito que metió a miles de personas en conventos a principios del siglo X buscando una vida aislada. Pero no por aislarse sino porque algunos : los fundadores tuvieron conciencia de que el descubrimiento de la auténtica felicidad pasaba por la comprensión – más que el descubrimiento – de lo femenino, de eso que nosotros podemos entender como la cualidad de lo femenino, la femineidad.

Y aislarse para buscar la castidad pero no como un fin en sí misma sino para descubrir el auténtico placer del sexo que proporciona la comprenión de la femenidad, de lo femenino. Es posible que ni los propios fundadores fueran conscientes de este hecho. Las normas de abstinencia de la sexualidad eran muy estrictas ciertamente. Pero no sé si los fundadores eran concientes de que ese camino de abstinencia de la castidad les ponía con turbo en el camino de otra sexualidad mil veces más potente y satisfactoria. Que yo llamo a falta de otro nombre mejor la sexualidad dentro de la comprensión del femenino.

Il Prigioni se estan liberado de la masculinidad. Se estan liberando de todos los conceptos relacionados con la posesión, la violencia, el poder.

No es por casualidad que el concepto de lo masculino, de la masculinidad ha permanecido fiel a sus raíces a través de la historia. Más adelante demostraré que en lo masculino original se alojaba la esencia del femenino - el tercer sexo en Paquistán, India... - . Pero por ahora no vamos a complicar más las cosas.

Lo masculino conserva aproximadamente su sentido original percisamente por su contundencia, por su tosquedad, diríamos por su primitivismo.

Mientras que el concepto que yo reclamo ahora como clave para la felicidad ha sufrido un grave deterioro a lo largo de la historia debido precisamente a su fragildad, a su sutileza, a su facilidad de adaptación y finalmente a su receptividad como esencia de lo femenino.

Lo «femenino original» – para diferenciarlo de lo que actualmente entendemos como tal - no resulta compatible con la vida humana tal como ha ida evolucionando a lo largo de la historia. Quizá por eso algunos y algunas se aislaron en grandes comunidades a principios del segundo milenio. Seguidores del culto a la castidad. Adoradores del culto a la Virgen. Cultivadoras del amor de Dios. Consciente o inconscientemenmte percibían que algo se acababa. Que empezaba algo nuevo. Era el tiempo de los trobadores. Del amor cortés. De la pureza y radicalidad de los cátaros.

Este ensayo enlaza con el publicado también en referencia a Michelangelo y la Saint Anne.

Y se completará con interpretación del sacrificio de Cristo como símbolo del sacrificio necesario de la masculinidad para llegar a la felicidad en la comprensión del «femenino original» .

Una interpretación, que como se ve destruye toda la moral cristiana del dolor, basándose en el Sacrificio y Resurección de Cristo y en la propia teología de la Padres de la Iglesia.




Cristo crucificado, !675, Murillo, Museo del Prado.

Hoy, 30.11.2013, he descubierto que John Huston es algo más que un buen director de pelis de vaqueros.



La música vuelve la espalda a lo masculino. Vuelve a lo femenino. No hay duda.